jueves, 18 de febrero de 2010

SUELOS SALINOS

En función de las cantidades de sales y sodio se ha realizado una clasificación basada en los siguientes criterios (de acuerdo a la página Web de Alejandro Malpartida: (i) suelos salinos, que tienen una conductividad mayor a 4mmhos/cm en su extracto acuoso y además un porcentaje de iones de Na menor al 15 respecto del total de iones o bases de intercambio; (ii) suelos sódico-salinos, es decir los que se caracterizan por una conductividad del extracto mayor a 4mmhos/cm y un porcentaje de iones de Na intercambiable mayor a 15 del total de iones de intercambio y (iii) suelos sódicos.- cuando la conductividad del extracto es menor a 4mmhos/cm pero el porcentaje de Na es mayor a 15 en el total de iones de intercambio. A los suelos con característica de sódicos también se les suele llamar alcalinos. En este post abundaremos sobre esta sencilla clasificación, así como en otras algo más precisas. También se incluirán algunas recomendaciones para su rehabilitación. Se trata de nuevo de una contribución orientada para principiantes y jóvenes estudiantes, partiendo de información previa ya colgada de la Web, cuyos enlaces se detallan en cada caso, con vistas a ampliar los contenidos aquí suministrados.







Suelos salinos y sódicos

Fuente: INEGI: México



Según la clasificación de suelos salinos y sódicos de Richards, se consideran salinos los suelos cuya conductividad eléctrica (del extracto de saturación) sea mayor de 4 mS/cm y sódicos en caso contrario siempre que el porcentaje de sodio intercambiable (PSI) sea mayor de 15.



En función de las sales presentes en un suelo podemos realizar una primera clasificación, muy básica, que consistiría en categorizar este tipo de suelos en:



· Salinos

· Salino-Sódicos

· Sódicos no salinos



Suelo salino: También conocido como “álcali blanco”. Son aquellos cuya conductividad eléctrica en el extracto saturado es mayor de 4 mmhos/cm a 25º C., con un porcentaje de sodio de cambio inferior al 15% y un p.H generalmente menor de 8,5.



La concentración de sales puede llegar en estos suelos incluso al 1% de su peso. Su formación se debe generalmente a falta de drenaje y elevado porcentaje de evaporación, lo cual origina la mencionada acumulación de sales. Principalmente contienen cloruros, sulfatos, carbonatos y bicarbonatos de sodio y calcio, magnesio y potasio, y también pueden proceder de las sales contenidas en aguas que han atravesado capas geológicas ricas en ellas.







Solonchak hipersálico

Fuente: Unex



Para su mejora es indispensable dotar al suelo de un buen drenaje y lavarlo, así como aportar azufre, que independientemente de rebajar el pH favorecerá la formación de sulfato sódico, sal soluble y por tanto lavable. También en estos suelos será interesante incorporar materia orgánica, pues ella, integrada en el suelo, mejorará la estructura, aumentará la capacidad de cambio catiónico e incidirá en la oxidación (microbiológica) del azufre, transformándolo en sulfato, cuestión ésta de máxima importancia.



Suelo salino-sódico: Tienen una conductividad del extracto saturado superior a 4 mhos/cm. A 25º C., con un porcentaje de sodio de cambio superior al 15%. Estos suelos suelen originarse por un proceso de salinización y acumulación de sodio y en ellos, si el contenido en sales es elevado, el pH raramente es superior a 8,5.



Los suelos salino sódicos son similares a los salinos y presentan problemas similares hasta que se elimina el exceso de sales, y de sodio de cambio en la zona donde se desarrollan las raíces del cultivo; para esto, el lavado hay que efectuarlo con mucha precaución, ya que si las sales solubles son lixiviadas pueden originar un cambio de las propiedades del suelo convirtiéndolo en alcalino. Cuando este suelo contiene yeso, al lavarlo, el calcio sustituye al sodio de cambio creando la zona antes mencionada apta para el cultivo.







Muestreando un suelo salino-sódico

Fuente; Google imágenes



Suelo sódico no salino: En estos suelos la conductividad del extracto saturado es menor de 4mmhos/cm. a 25º C., el sodio de cambio supera el 15% y el pH es superior a 8,5, debido a una presencia predominante en ellos de carbonato sódico (que puede originar pH de hasta 10).



Entre sus sales se provoca una dispersión de la materia orgánica, dando lugar a una apariencia oscura, por lo que se denomina también a este tipo de suelos “álcali negro”. Cuando se une a estos rasgos una ausencia de caliza y debido a la presencia de Hidrogeniones de cambio en la zona superficial (donde también el pH es alto), se denominan “suelos álcali degradados”.



Este tipo de suelos padece una destrucción de su estructura, y por tanto al disminuir su porosidad, utilizar el lavado para su corrección no es muy aconsejable, debido a la mencionada deficiencia de su drenaje. La recuperación, por tanto, tiene que ser abordada mediante la eliminación de sodio de cambio (rebajar el pH) aplicando yeso, entre otros productos, que reaccionarían con el carbonato sódico, formando carbonato cálcico y sulfato sódico (álcali blanco).



Es necesario implantar cultivos, a ser posible de regadío y resistentes a las sales, así como la incorporación de enmiendas orgánicas.



Alejandro Malpartida también expone otra clasificación basada en 5 clases, a partir de la conductividad eléctrica del extracto acuoso que exponemos a continuación:



· A – Suelos no salinos los que tengan menos de 2 mmhos/cm de conductividad y ningún efecto sobre el crecimiento de las plantas. Grado de salinidad bajo.

· B – Suelos no salinos que tienen entre 2 y 4 mmhos/cm de conductividad y leve efecto sobre el crecimiento de las plantas. Grado de salinidad leve.

· C - Suelos salinos cuando tienen entre 4 y 8 mmhos/cm de conductividad, con disminución en el rendimiento de cutivos. Grado de salinidad alto.

· D – Suelos salinos que tienen entre 8 y 16 mmhos/cm de conductividad, en este caso son pocos los cultivos que soportan estas condiciones. Grado de salinidad muy alto.

· E – Suelos que tienen más de 16 mmhos/cm de salinidad, las restricciones para cultivos es más grande que ara el anterior. Grado de salinidad extremadamente alto.



En este enlace sobre la vigilancia de suelos en zonas andinas, podréis observar una clasificación básica de los suelos salinos en función de parámetros edáficos fáciles de estimar (elaborado por José Remigio Argüello). Las siguientes tablas que os pueden ser de utilidad han sido extraídos del enlace mencionado.

http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2008/01/04/81822

























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